martes, 18 de julio de 2006

tropiezos

De pronto la vida nos da sorpresas, generalmente llamados problemas o errores, definiendo problema como una situación indeseada o imprevista y error como una acción equivocada, quiero deternerme en lo que algunos generalmente llamamos problemas a situaciones que no lo son. Estas situaciones, como por ejemplo en el colegio una mala calificación, o en la universidad reprobar un ramo, o mas aún en el trabajo un llamado de atención, son sólo y exclusivamente experiencias de vida, que nos ayudan a crecer intelectualmente bajo el concepto de aprender realizando. quiero dejar abierto este foro, para que aquellos que deseen publicar sus experiancias de vida, de manera de que así podamos ir aprendiendo "de las experiencias de vida de otros" que algunos mal llamamos problemas o errores en algunos casos. Saludos El Señor de los Caballos

1 comentario:

OJOS de CIUDAD dijo...

me acordé de una poesía de Angela Becerra:




CÓMO ME QUIERO

Aprendi a quererme
una tarde de golpe.
cuando de un bofetón de vida
aterricé en mis pieles.

Cuando por fin noté
que desperté en laureles.

Esperaba encontrarme completa
encontrándome en otros.
Como si pies y manos me sobraran
porque no los usaba,
porque los caminaban y
llevanban prestados
esos otros.
Me miraba al espejo,
tan completa,
y si no me faltaba la rodilla,
me faltaba la risa,
o la costilla,
que se quedaba en la brisa
de algún desconocido,
conocido de prisa.

Si pensaba en mi vida
me ponía entre las ruinas
del amor que robó mi corazón,
y me entraba la total desazón
de saberme en el pecho,
con el consabido hueco
sin reparación.

Aprendí a quererme
una tarde de huída
de aflicciones.
Cuando un trozo
de mi ser corría,
dejándose el pellejo
porque no le quitaran
lo que más le dolía...
Sus dolores.

Me creí muerta
de cuerpo para arriba
como si el alma
me la hubieran quitado
y arrancado de cuajo,
y deambulara perdida
tan vacía
mezcalada en el barullo de la vida.


Aprendí a quererme
en un viejo café
mientars tragaba a sorbos
mi dignidad recién batida.
Había pedido al camarero
mezclar mis esperanzas rotas,
con el zumo de una naranja amarga
y el tallo de un apio desabrido.

Una cucharada de aterrizar
la realidad,
era fundamental,
para que el batido tuviera un punto
de verdad.
Después me supo amargo
pero dulce.
Empece a degustarme
las entrañas

Me recorde cuando nací
tan nueva y virgen.
Tan sin preguntas,
sin futuros, ni caminos.

Tan sin fríos, sin amores
ni dolores.


Tan sin deberes, lesiones
ni desilusiones.



Y me volví a nacer
saltándome las reglas
me volvi a descubrir
la que tenia.

Me volvi a construir
entre las ruinas
Encontré mis cimientos
y mis vigas.
Despejé el corazón
de los tormentos fríos.
me descubrí los ojos
de las vendas

Y me empapé con luz
de sus ventanas mías.

Me deje de mirar por los que
"más me amaban"
para empezar a verme
y a quererme con mis ojos...
PARA EMPEZAR A AMARME CON MIS OJOS.



Lo que creo, es que siempre es bueno volver a uno mismo después de cualquier tropieso...es desde ahí que parte todo.